¿Qué es el Eneagrama?

Hace tiempo que conozco el Eneagrama como una valiosa herramienta de autoconocimiento y de tratamiento en la terapia. Personalmente, me ha sido de gran ayuda para reconocer mis limitaciones, mis máscaras y mis temores más ocultos. Profesionalmente, me sirve de brújula en los procesos individuales de mis clientes.

¿Cuántas veces te has preguntado “por qué actúo así” o “por qué siempre me pasa lo mismo”? Preguntas sobre tu personalidad a las cuales el Eneagrama da respuesta. En este artículo voy a intentar aportar algo más de luz sobre qué es, de dónde procede y cómo utilizarlo.

El Eneagrama, más que clasificar con números

El Eneagrama, también conocido como “Eneagrama de la Personalidad”, es un sistema de clasificación de la personalidad en función de sus conductas, forma de pensar y emociones que se usa en la práctica para el desarrollo personal. Dentro del ámbito de la terapia se utiliza para favorecer el proceso terapéutico, como herramienta de apoyo tanto individualmente como grupal.

Básicamente se establecen 9 personalidades también llamadas “eneatipos”. Estos Eneatipos o “estructuras de carácter” están bien desarrollados y formulados, con patrones de conducta, mecanismos de defensa, máscaras, estructura corporal o su origen en la infancia, información que ayuda a identificarnos con uno u otro según nos corresponda. Mediante el estudio del Eneagrama y la auto-observación es cuando podemos identificarnos con uno o más de los eneatipos.
Una vez vencidas las barreras a sentirnos clasificados y encasillados comienza un (a veces) largo recorrido para explorar quién eres en realidad. Porque el Eneagrama nos aporta una mayor claridad sobre nuestros miedos, límites, anhelos y capacidades. Cuando se empieza a profundizar en el Eneagrama y en nuestro Eneatipo nos damos cuenta de la amplitud, el poder y el valor de esta herramienta.

Aclararé que el Eneagrama no es esoterismo, ni pseudo-ciencia, ni se relaciona con la astrología, las constelaciones familiares o las vidas pasadas.

Esencia y Ego

Tendremos en cuenta a la hora de comprender el Eneagrama que la descripción de cada Eneatipo se realiza en base al Ego, no a la verdadera esencia del Ser Humano, entendiendo que llegamos al mundo con unas características genéticas que nos determinan, mientras que luego tendremos unos factores externos que nos condicionan. Es lo que nos explica la epigenética: la interacción existente entre genes y ambiente.

Así pues, desde incluso antes de nacer hasta la edad de 6-8 años, momento en que el que se van soldando las sinapsis neuronales, se va forjando nuestra personalidad, nuestro carácter, nuestro Ego. Y todo gracias a la genética pero también a lo que nos sucede en este periodo: lo que aprendemos, lo que integramos, lo que nos dicen que no se puede hacer, lo que nos hace sentir bien o queridos, las estrategias que elaboramos para subsistir en un ambiente que, sin parecerlo, es realmente hostil.

Vamos creando un personaje, un disfraz que nos ponemos porque es más fácil ser ése personaje que ser nosotros mismos. Y, sin darnos cuenta, acabamos fundidos en el personaje toda nuestra vida. Éste personaje es nuestro Eneatipo. Por tanto, si creamos un personaje significa que somos algo más que un Eneatipo. Efectivamente, llegamos al mundo como seres completos y eso somos en esencia, simplemente que ocupamos un disfraz para vivir más cómodamente, nuestro Eneatipo.

Centros, alas y subtipos

Como decía, el Eneagrama es muy profundo y se pueda explorar más allá de los 9 Eneatipos. Para empezar, se describen tres Centros desde los cuáles se forja la personalidad, bien por exceso u omisión. Cada Eneatipo se agrupa en uno de estos Centros:

  • Emocional o Sentimiento: Eneatipos 2, 3 y 4
    Es el centro del afecto y las relaciones, donde el corazón se hace presente. La dificultad para separar ser de parecer determina este centro, donde viven las dificultades del sentir. Necesidad de relación y vínculos, del grupo… o deshechar las emociones.
    El Eneatipo 4 está conectado con sus emociones mientras que el 2 está por encima de ellas, y el 3 no sabe qué es sentir.
  • Mental o Pensamiento: Eneatipos 5, 6 y 7
    Es el centro intelectual, de las ideas y los conceptos, donde razonamiento y análisis ocupan un ligar vital. El miedo habita en este centro de diferentes formas. Necesidad de seguridad, saber a qué atenerse, controlar …o el rechazo de todo ello.
    El Eneatipo 6 vive acobardado por sus miedos mientras que el 7 los elude por completo, y el 5 se refugia en su mundo imaginario.
  • Visceral o Instintiva: Eneatipos 8, 9 y 1
    Es el centro de supervivencia, del impulso visceral ante la acción, donde se encuentran los valores éticos, la energía vital. La rabia determina este centro. Necesidad de autonomía, de poner límites …o usencia de todo esto.
    El Eneatipo 1 reprime su rabia mientras que el 8 alardea de ella, y el 9 ni sabe que la tiene.

Sobre las Alas es más sencillo comprender en qué consiste: cada Eneatipo tiene a los lados otros dos. De esta manera, un Eneatipo 4 puede verse afectado por el 3 o el 5 y es entonces cuando decimos que “tenemos un ala” hacia uno de ellos, porque compartimos algunos de los rasgos de los que nos acompañan al lado, como si el nuestro propio extendiese un ala hacia dicho lado. Esta apreciación convierte a un Eneatipo 4 Ala 3 en algo diferente de un Eneatipo 4 Ala 5. Por tanto, es interesante también conocer los Eneatipos contiguos para descubrir nuestra Ala.

Es en los Subtipos donde vamos a encontrar la mayor diferenciación y, por tanto, es imprescindible conocerlos y profundizar en ellos. Dentro de cada Eneatipo existen tres niveles en función de las relaciones con uno mismo, con el otro o con los demás. Cada uno de estos niveles es un Subtipo que confiere sutiles matices que marcan la diferencia los unos de los otros. Tanto es así que, una vez que conocemos los Subtipos podemos hablar de que existen hasta 27 Eneatipos, resultado de multiplicar los 9 Eneatipos por 3 Suptipos. Veamos cada uno de ellos:

  • Conservación
    Es el Subtipo dedicado a yo o a . La atención de los pensamientos, sentimientos y actos radican en él mismo con la misión de aportar bienestar, seguridad y estabilidad. Por tanto, la relación es consigo mismo y los movimientos serán en dicho sentido. Se desenvuelve especialmente cuando se trata de sus propios asuntos.
  • Sexual (o Intimidad)
    Este Subtipo se centra en el otro, en el tú y yo, en las relaciones de dos, intensas, íntimas, cercanas. El término sexual no es exclusivo para la pareja, puesto que se puede aplicar a cualquier relación entre yo y otra persona. Volcarse en el otro y buscar la interacción constante son algunos de los movimientos de este Subtitpo que se desenvuelve mejor tratando los asuntos del otro y no los propios.
  • Social
    Este Subtipo busca el nosotros. Cualquier movimiento va a ir hacia el sentido del grupo, la comunidad. Sentirse que forma parte de una sociedad y ser aceptado será vital. Aquí la relación va a ser con los demás y buscan la interacción con los grupos, donde se desenvuelven especialmente bien, con los asuntos de los demás y dejando a un lado los suyos propios.

Orígenes del Eneagrama

Antes de terminar este primer acercamiento al Eneagrama me gustaría aportar algo de luz sobre los (cuestionados) orígenes de esta herramienta. Mucho se ha dicho y escrito sobre el nacimiento del Eneagrama pero la realidad es que no hay datos concretos, lo que a menudo lo apartan a territorios de pseudo-ciencia o incluso esoterismo.

  • Las primeras fuentes sobre Eneagrama se ubican en Babilonia (u Oriente Medio) alrededor del año 2500 A.C.
  • La Hermandad Naqshbandi y, especialmente, la Hermandad Sarmouni, ambas de origen sufí, recogieron estas enseñanzas en los siglos XIV y XV D.C.
  • El maestro George I. Gurdjieff toma contacto con la Hermandad Sarmouni y recibe sus enseñanzas, se le atribuye el dar a conocer el Eneagrama en Occidente alrededor de 1910. Desde su instituto en Francia y su fundación de “El Cuarto Camino” instruyó a alumnos y curiosos, incluyendo los movimientos sagrados o danzas sufís como parte del aprendizaje.
  • El escrito ruso Piotr Ouspenski fue discípulo y colaboró estrechamente con Gurdjieff alrededor de 1920 y a él se le atribuyen los estudios geométricos del símbolo del Eneagrama.
  • El chamán Oscar Ichazo, de Bolivia, tuvo a Gurdjieff como maestro, en 1960. A Ichazo se le atribuyen las descripciones de las fijaciones en cada Eneatipo así como sus pasiones. Para explorar este conocimiento, realizó el “Arica Training” en 1970 junto a Claudio Naranjo o Joseph Hart. Más adelante, creó el “Instituto Arica”.
  • El psiquiatra chileno Claudio Naranjo es, posiblemente, el nombre más reconocible. Participó con Ichazo en la profundización del Eneagrama y a él se le atribuye la correspondencia de patologías y la detallada descripción de cada Eneatipo. A partir de los años 60 crea el “Instituto SAT” (sat en sánscrito significa verdad y también será el acrónimo de Seekers After Truth).

    Es autor de varios libros sobre Eneagrama, su formación es conocida internacionalmente a través de la “Fundación Claudio Naranjo”.

  • Posteriormente, otros autores como Don Riso, Helen Palmer o Hameed Ali Almaas han contribuido con sus propias aportaciones.

Se dice que el Eneagrama actual es un compendio de conocimientos procedentes de diferentes culturas, filosofias y autores. Desde el sufismo a la psiquitría, muchas son las corrientes que han influido en él. Y a día de hoy se utiliza tanto en psicología, como en recursos humanos o en artes escénicas, siendo el desarrollo personal y autoconocimiento su principal función.

Enlaces de interés

Existen cientos de libros y webs que tratan el Eneagrama, tests para encontrarte, talleres y cursos para profundizar y aplicarlo en diferentes ámbitos… Sólo ve a tu buscador, escribe “eneagrama” y podrás ampliar más y más la información que aquí escribo.

En próximos artículos escribiré sobre los propios Eneatipos.


Publicación

22 de Junio de 2015


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