Terapia Individual

¿Te sientes desorientado/a, perdido/a o angustiado/a? ¿Llevas tiempo sintiendo que tus problemas no tienen solución y que se hacen más y más grandes? ¿La convivencia con tus seres queridos es complicada? ¿Nos sabes cómo manejar tus emociones ni cómo expresarlas sin dañar a los demás ni a ti mismo/a? ¿Te cuesta seguir adelante?

Estas podrían ser algunas de las preguntas que te estás haciendo para pedir ayuda. Todos tenemos un indicador para saber si estamos bien o mal, a veces es interno y a veces nos lo comunican desde fuera. Probablemente, para ti ese indicador esté avisándote de que hay algo mal, que algo no encaja, que tus emociones y pensamientos se han desbordado o descontrolado, que tu cuerpo se ha rebelado contra ti, que tu vida es difícil, complicada, densa y costosa.

Si lo sientes así, es momento de comenzar a cuidarte. La terapia individual es una manera muy eficaz, práctica, responsable y sana de hacerlo, pues tú eres el eje de este proceso que va a ayudarte a entender tus pautas de conducta, a aprender a manejar tus emociones y expresarlas sabiamente, a resolver los problemas que te preocupan y, en definitiva, a apropiarte de tu vida.

¿Qué es una terapia individual?

La terapia individual es un proceso mediante el cual despertar la conciencia hacia ti mismo/a acompañado por un terapeuta que te guíe. Normalmente, desde la terapia existe una demanda inicial del cliente, que es la primera vía para iniciar dicho proceso. Dependiendo del carácter, las experiencias, las resistencias y el tratamiento, la terapia tendrá un desarrollo más breve o más prolongado. Suele ocurrir también que surgen nuevos temas a tratar paralelamente.

En la terapia individual se crea un espacio de confianza y seguridad en el cual puedas sentirte cómodo/a, todo el proceso se trata desde la confidencialidad profesional.

La terapia individual es un proceso dinámico, de interacción entre el terapeuta y el cliente. Una de las bases más relevantes es el vínculo terapéutico que se establece: esta es una relación como otra cualquiera, lo que sucede en la terapia suele ser un reflejo de lo que sucede en tu vida. Por eso es tan valiosa esta relación, por que podrás explorar los aspectos de tu vida que te preocupan, te angustian y te limitan a través de la figura del terapeuta.

Las principales herramientas que pongo a tu disposición son el Análisis Bioenergético, la Gestalt y el Eneagrama.

¿Cuándo hacer terapia individual?

Los motivos para acudir a terapia son muy variados, cada persona tendrá sus propias motivaciones. Sin embargo, puedo decirte que la terapia individual es adecuada para situaciones que has vivido y te desbordan, para las épocas en la vida en la que cuesta seguir adelante, para mejorar las relaciones donde hay conflictos, para obtener una mejor calidad de vida, sentirte más seguro/a y mejorar tu autoestima, para elaborar procesos de duelo ante fallecimientos o rupturas...

Como puedes ver el acudir a terapia es algo muy personal, cada uno podrá experimentar diferentes sensaciones que lo hagan venir a consulta con la intención de superarse, afrontar sus limitaciones, ser más conscientes y vivir mejor, en el aquí y el ahora.
En Terapias puedes leer un listado más amplio sobre las motivaciones para hacer terapia (si no te identificas con ninguno, consúltame igualmente, seguro que podré ayudarte).

Hacer consciente el inconsciente

Al acudir a terapia, comienzas a tomar conciencia de los diferentes mecanismos que actúan en ti confiriéndote tu propio carácter que, como en un iceberg, están escondidos bajo el agua, latentes, ocupando mucho más espacio en ti que tu conciencia. Al hacer consciente lo inconsciente aprendes más sobre ti y esto te permite evolucionar como ser humano, crecer como persona.

Creo firmemente que la terapia es un bien preciado para cuidarte, pues sólo siendo consciente de ti mismo/a puedes ser libre.

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